jueves 1 de diciembre de 2011

ERBARME DICH


Les ponía a Bach, después
del sacrificio furioso
del amor las tumbaba de un modo
más tierno en la cama, les decía
ahora, cierra los ojos si quieres
pero cállate, eso es todo
y dejaba el volumen tenue
como la luz, apenas un efluvio
y sus corazones, aún salvajes
eran dos metrónomos
enloquecidos

Les enseñaba los pasajes más
secretos, todavía vírgenes
y seleccionaba cuidadosamente
como un cirujano o un teólogo
los episodios excelsos de la Pasión

Luego las traicionaba
con otras, más o menos bellas
pero qué importa. A fin de cuentas
no podrán decir que no les dio
lo mejor que tenía.


2 Insultos:

  1. Una profundidad inmensa tanto en palabras como en música. Un saludo desde luz y penumbra.

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  2. tus palabras pervierten mi heterosexualidad, mi más amado y abyecto omnipotente

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