La afrenta de tu orgullo babilónico
Te dio esta lengua sucia, hecha de brotes
Que urden, estallan y arrancan sopores
Volviste a construir torres, rascacielos
Cornisas como refugio de arrobados
Hiciste ascensores, luz para opacos
Te entregaste a la furia en trinidades
Manchaste así aguas con la unción sagrada
Partiste el pan más duro a los escuálidos
¿Y este idioma de locos para cuerdos?
Ahora vas en ti, derretido en fango
Esperando inventes su forma tácita
Al páramo hirviendo contra esta fobia
Que es el ver crecernos rozando el numen
Tú mismo, insaciable, prurito, estúpido
Tú mismo dolerás tu nervatura
Tu cicuta que espera gangrenada
Irrevertible, con su obscenidad de huesos
Para aplastar lo vertical del hombre
Una y cien veces, aquí, Tú, das dote.
0 Insultos:
Publicar un comentario en la entrada